Cómo empezó todo: mi hermana
Cuando entré en la universidad estudiaba CAFYD y mi plan era simple: quería ser profesor de educación física. No pensaba en emprender. No pensaba en crear nada.
Pero en segundo de carrera tuve un profesor que me hizo ver el entrenamiento desde una perspectiva completamente diferente. No era el típico enfoque de gimnasio o musculación. Hablaba de movimiento, rendimiento, y de cómo realmente funciona el cuerpo cuando hay lesiones.
Y justo en ese momento estaba pasando algo cerca de mí.
Mi hermana, desde los 14 años, llevaba años con problemas serios de espalda. Había llevado corsé. Cuando tenía 19, seguía con dolor prácticamente diario. Los médicos le habían dicho que se olvidara de los deportes que le gustaban y que su alternativa, básicamente, era natación y poco más.
El problema es que a ella le encantaba bailar.
Cuando te dicen con 19 años que tienes que dejar de hacer las cosas que te apasionan, se te cae el mundo encima.
Entonces pensé algo: "estoy estudiando todo esto... ¿y si puedo ayudarla yo?"
Empecé a aplicar con ella todo lo que estaba aprendiendo. Literalmente fue mi primer experimento. A las pocas semanas empezó a notar cambios. Dormía mejor. Le dolía menos la espalda, menos la cadera. Poco a poco recuperó actividades que había dejado de hacer.
Hoy baila, hace deporte, e incluso está empezando a jugar al pádel.
Ahí entendí algo que me cambió la forma de ver todo:
Muchas personas viven con dolor porque nadie les ha enseñado realmente cómo recuperar su cuerpo.
El salto al online
Durante años trabajé presencial. Llegué a dirigir un gimnasio y tenía clientes que confiaban en mí. Pero había algo que no terminaba de encajar: el impacto que podía tener estaba limitado a las personas que podían venir físicamente.
Si quería ayudar a más gente - y de la manera en que yo creía que debía hacerse - ese modelo tenía techo.
Así que tomé una decisión que daba bastante vértigo: dejar el trabajo presencial estable y empezar prácticamente desde cero con un proyecto online. Sentía que si quería construir algo más grande y llegar a más personas con dolor crónico de columna, tenía que hacerlo así.
Cuando todo se tambaleó
Hubo momentos muy duros, sobre todo al principio. Sabía que podía ayudar a las personas - porque las que confiaban en mí conseguían resultados muy buenos - pero me costaba muchísimo transmitir lo que hacía a quien aún no me conocía.
Pensaba constantemente: "¿estoy haciendo algo mal o simplemente no valgo para esto?"
Después llegó otro momento complicado. Ya teníamos equipo, infraestructura, responsabilidades. Y hubo una etapa en la que el proyecto se tambaleó de verdad - llegamos a plantearnos parar parte del equipo durante unos meses para poder sostenerlo.
Salimos. Aprendimos. Seguimos. Y cada uno de esos momentos me enseñó algo que no aprendes leyendo libros: la diferencia entre creer en lo que haces y demostrar que funciona.
De trabajar solo a construir un equipo
El cambio real llegó cuando decidimos estructurar el proyecto como una empresa. Entendí que si quería ayudar a más personas, no podía hacerlo solo.
Hoy, con más de 6 años de especialización en columna y patologías asociadas, hemos construido un equipo multidisciplinar que cubre las cuatro dimensiones del dolor crónico. Porque tu cuerpo no se recupera tratando solo lo físico:
- → Entrenadores especializados en columna y patologías asociadas, con formación clínica y experiencia con cientos de casos.
- → Fisioterapeutas que entienden el dolor crónico de columna desde la clínica, no desde la teoría.
- → Nutricionistas que diseñan pautas antiinflamatorias adaptadas a tu caso, porque la inflamación es el combustible que mantiene tu dolor.
- → Psicólogos para trabajar el miedo al movimiento, la ansiedad y la frustración que genera convivir con el dolor durante años.
Hemos ayudado a más de 200 personas con problemas de espalda. Pero más allá del número, lo importante es lo que eso significa en cada vida: dormir sin dolor, volver a entrenar, dejar de tener miedo al movimiento.
Mi misión hoy
Mi objetivo no es que dejes de ir al médico. No es atacar a otros profesionales. Mi objetivo es algo más simple:
Que las personas sepan que existe una alternativa. Que antes de resignarse a vivir con dolor o pensar directamente en una operación, entiendan que el cuerpo puede mejorar cuando se trabaja correctamente.
Mi misión es construir un lugar al que las personas acudan cuando quieren recuperar su vida y volver a hacer las cosas que creían haber perdido.